El gran símbolo medieval de Ponferrada
El Castillo de los Templarios es uno de los lugares imprescindibles que ver en Ponferrada y una de las fortalezas más reconocibles de El Bierzo. Se alza sobre la parte alta del casco histórico, muy cerca de la Basílica de la Encina y de la Calle del Reloj, formando el núcleo monumental perfecto para comenzar una visita a la ciudad.
La fortaleza actual es el resultado de distintas fases constructivas. La presencia de la Orden del Temple en Ponferrada está documentada desde el siglo XII y el recinto fue ampliándose y transformándose durante siglos. Por eso, más que un castillo de una única época, el visitante encuentra un complejo defensivo en el que se pueden reconocer diferentes torres, lienzos de muralla, patios y dependencias palaciegas.
Qué ver en el Castillo de Ponferrada
La visita permite recorrer buena parte del conjunto fortificado y entender cómo evolucionó desde su función defensiva vinculada al Camino de Santiago hasta las ampliaciones promovidas por los señores que lo ocuparon posteriormente. Entre los espacios de mayor interés se encuentran las torres y rondas defensivas, el Castillo Viejo, el Palacio Nuevo y la Biblioteca Templaria.
También merece la pena dedicar tiempo a las vistas sobre Ponferrada y el entorno del río Sil. La posición elevada del recinto ayuda a comprender por qué este punto fue estratégico durante siglos.
Cuánto tiempo necesitas
Para una primera visita conviene reservar entre una hora y media y dos horas. Si quieres recorrer con calma las exposiciones, detenerte en las vistas y visitar después el casco histórico, es fácil dedicar una mañana completa a esta zona de Ponferrada.
Consejos para la visita
Consulta los horarios antes de desplazarte, ya que cambian según la época del año. Los miércoles existe entrada gratuita general según la información municipal vigente. El pavimento es irregular en varios puntos del recinto, por lo que resulta recomendable llevar calzado cómodo.
Después de la visita puedes continuar a pie hacia la Plaza de la Encina, la Basílica, la Torre del Reloj y la Plaza del Ayuntamiento. Todo el conjunto se encuentra muy próximo y permite descubrir el centro histórico sin necesidad de utilizar el coche.